Y no es una broma, lo decimos muy en serio. No seremos conscientes de la sangría que está suponiéndole a los del primer mundo vivir así con tanto mamoneo político que les tiene con el agua hasta el cuello, pero si sabemos que eso no es nada comparable a lo que nosotros (en parte gracias a ellos, ¡los políticos de occidente!...) tenemos que aguantar de unos señores que les ha dado por jugar a ser dioses en un mundo que mira distraídamente a lo que dirán los mercados. Una dictadura le da cien mil vueltas a una crisis económica, y aquí, que nadie se nos venga con excusas.
Como nuestro espejo para aparentar "haber alcanzado ser modernos en el siglo XXI" se llama España, con la que compartimos muchas cosas que nos unen, y muy pocas las que nos separan, vendremos a exponer en ésta nuestra carta de LOCO la razón, o las razones, por las que pensamos a bien cambiarles un estado de bienestar que te factura millones de dólares en cualquier bolsa del mundo a base de barriles de crudo, pero con una dictadura de las de la vieja escuela, por una crisis económica que con buen trabajo, menos rencillas entre actores políticos y más justicia para llevar ante los tribunales a los que se creen intocables se puede superar en un par de años. Sería un intercambio además legal, ya que nadie, político, en occidente es ajeno a lo que ocurre en algunas partes de esa África que ve cómo sus hijos se mueren en el estrecho de Gibraltar por culpa de un estado de bienestar, rico y en vías de desarrollo constante que no les permite vivir como viven los jóvenes de países como Qatar o Arabia Saudí. Será que somos culpables y nos merecemos los líderes que tenemos. Pero también podemos culpar a aquellos que durante mucho tiempo nos tomaron el pelo, nos lo retomaron con esas ficticias independencias y nos lo siguen retomando a saco con cerrar los ojos ante eso ladrones que hacen lo que les da la gana con su pueblo, y luego campan a sus anchas en tierras de un dorado que puede tener a un sanguijuelo como Fabra construyéndose aeropuertos sin avión pero con esculturas con su rostro en clara muestra de que la excusa del dictador "En todas partes hay corruptos", es hasta válida.
Nos quejamos, pero no nos caemos por pasarnos la vida quejándonos de todo. España sabe a que liga quiere jugar cuando tiene un sistema bipartidista dentro de un régimen democrático de media tinta. Por eso no es de extrañar que tengas en pleno arranque de la difícil cuesta de enero a Duques que han robado al pueblo y que fueron encubiertos por el Rey de los españoles que precisamente vive de esos dineros gratuitos. Tienes a dos ex Presidentes de comunidades autónomas sentados en el banco de acusados por robo escuchando unas grabaciones telefónicas en las que parecía que se trataba de chavales sin ganas de ocuparse de los estudios, mas bien en hacer trapicheos. Tienes a un Presidente del gobierno que jura y re-jura que no hará eso, lo otro o aquello, y en menos de lo que canta un primer consejo de Ministros de la pulcra democracia ya te salen conque "lo hemos echo porque los anteriores gobernantes nos engañaron". O sea que si el PP no sabía nada de lo que ahora le da por escudarse para no mojarse, entonces ¿Quién coño sabía que el PSOE hacía políticas para hundir al noble pueblo del Reino de España?, total, una mentira como una catedral. Y en el mismo saco tienes a Miguel Carcaño que se va a la cárcel por "confeso", mientras putea a los padres de la chica desaparecida como uno que dice "Os jodéis, vuestra hija seguirá desaparecida porque ésta democracia aveces tiene sus fallos y como yo soy más tonto que el Kiko Rivera, me meterán en una celda que será pagada con los impuestos de los padres de la asesinada, o sea, ¡ustedes!" Justicia Gallardonista, mientras Marta del Castillo sigue sin saber si sus padres podrán enterrarla algún día. Y claro, tienes a Rita Barberá asegurando de que "Aquí todos robamos a base de recibir, que es lo habitual, regalos valorados en salarios del empleado medio español, y que nadie se haga el hipócrita".
España sabe a qué quiere jugar con Guinea Ecuatorial. Pero será un juego en el que en breve seremos nosotros los que pongamos las bases, ya que luego pasaremos al plan "O eso, o nos prestamos a ser barridos de la faz de la tierra a base de tiros ya que lo nuestro, políticamente hablando, es un sin vivir". ¿Que no somos capaces?, ¡pónganos a prueba!, sigan haciendo como si las reclamaciones de los negritos fuesen cachondeo puro y les estallará la cosa en la cara que ni el Sahara Occidental podrá rivalizar con esa reacción de rabia que por cierto, controlamos bien. Nosotros a ésta dictadura de Guinea Ecuatorial, y de paso a las demás que hay en el mundo, tendremos que presentarle batalla en algún momento. Ya sea con revueltas pacíficas que se tornan sangrientas por culpa de los que no saben entender de que el pueblo ya no les necesita de guías, o ya sea de otra forma más radical de salir a pegar patadas en el trasero de los putos chupa sangres gubernamentales y sus secuaces del juego bilateral, que también los hay. El africano, y aquí generalizamos, está cansado de ver cómo cualquier excusa del norte nos llega al sur en plan: "aquí arriba estamos mal, no podemos ocuparnos de vuestro problema ahora..." ¿Y quién dijo que queremos que se ocupen de nuestros problemas? ¿Acaso somos nosotros los que hacemos publicidad para las ONGs que buscan que en occidente se sepa de que África necesita ayudas?. Nosotros lo que queremos es que sean sinceros y acepten que forman parte de éste mundo, de ésta tierra, y por lo tanto, tienen problemas similares a los nuestros, razón por la cual suponemos nosotros que deberían estar indignados por cómo se están llevando las cosas en cuestión de políticas. Para no decir cómo se están meando algunos sobre la democracia (marines estadounidenses apuntando su pis sobre los cadáveres de una gente a la que se fueron a democratizar...) que en el diccionario no dice que sea un sistema intachable, pero dice al menos que es grata mantenerla de momento hasta que llegue otro sistema mejor. Por eso se lucha, por eso nos llamamos hermanos en un mundo globalizado y metido en la red. Aquí no se trata de que si sufrimos arriba, que los de abajo se esperen a que se acabe nuestro sufrimiento. Se trata de que si sufres arriba, sepas entender de que los de abajo te tienden la mano, te darán cobijo y te apoyarán para que salgas del hoyo... ¡Pero claro, los de abajo ahora están mucho mas jodidos, y no parece que vean que ustedes quieran aportarles ayuda!. Y así no vamos a ninguna parte. Así no logramos que se canalice el sufrimiento de todos para que sean todos los que acunen el sentimiento de querer aportar su granito de arena y que dejemos de sufrir.
Si en España hay chorizos, es porque al pueblo español se le engaña. Si en Guinea Ecuatorial hay asesinos, es porque al pueblo de guinea se le mata. Aquí no cabe esperar a las vacas gordas para que se coman a las flacas. De lo que se trata, es que todas las vacas estén bien, flacas y gordas, y que cuando hay unos personajes que quieren engordar demasiado las suyas sin dar explicaciones a nadie, salgan unos cuantos y les recuerden de que "Esto de va de humanidad, si engordas sin explicar, entonces paramos tu engordamiento, te metemos en el truyo por avaricioso y luego te sacamos cumplida tu condena porque se supone que estar sin sol una temporada, las ideas se hacen más claras... ¡Hala, reinserción, que esto es una democracia!. Eso, que no se equivoque nadie (nadie es perfecto...) y que la equivocación se mida por su rango en la sociedad (que también va de rangos y de responsabilidad con el rango...). Si roba un Rey, que se vaya a la cárcel por ladrón. Eso de que el monarca no tenga que responder ante la justicia constitucionalmente, y que sea el mismo tipo el que te salga con la frasesita "la justicia es para todos" nos parece de una tomadura de pelo que iguala a la de "Soy un dinosaurio viejo" que soltó Obiang Nguema Mbasogo ante mucha gente que le ven como un billete de 100 dólares, pensando él así que hacía gracia y todo reconocer que "soy intouchable gracias a mi dinero".
Eso, que la cosa va de entender que una crisis económica puede sucederle al que juega con especular con lo público y que encima se beneficia él y sus "amigos" de esa especulación. Va de entender de que con tanto petróleo lavando la cara a una dictadura para la opinión pública internacional, no se concibe el echo de que ese mismo país viva festejando Copas de Fútbol, inaugurando basílicas en el pueblo natal del dios viviente y con proyectos que serán la crême de la crême en el 2020. Nadie debería jugar a ser el que decide quien muere y quien no, ya que el juego requiere de una maldad increíble, y yo de pequeño me educaron en aquello de "Nadie es tan malo como lo pintan". España quiere salir de la crisis, como muchos otros países ricos. Guinea Ecuatorial, sin hablar, quiere librarse del clan de Acuakam & CIA como muchos países del II mundo, ¿Entonces cuál es la solución?. Nosotros la tenemos, es fácil, Occidente quiere dinero, pues nosotros que tenemos mucho se lo damos y sin pestañear. A cambio, ellos nos dan la crisis económica y sus derivados para que con la fuerza mental que nos caracteriza a los africanos, la inteligencia que atesoramos ante la adversidad y el afán de protagonismo alejado del patrón erróneo que presentan de nosotros por otros lares de la tierra, nosotros podamos acabar con la crisis esa que tanto les cuesta arreglar los mismos que la causaron y que seguramente se están aprovechando de ella de algún modo.
Crisis económica por Dictaduras inhumanas ¿Qué me dicen?. si aceptan, ya mismo empezamos a tramitar la documentación moral y ética que permita que todo sea legal. Si no aceptan, entonces pensaremos que tienen miedo de volver a unos regímenes totalitarios que comen el alma y se ríen de uno en la cara. Eso lo saben bien los españoles a los que en breve vamos a alcanzar en número de años soportando a unos mierdas. Si, eso, claro, si antes no nos instauran una monarquía ilegal que nos hará batir el récord de vivencia en el fango que podría ser de libro guiness de los récords. No estaría nada mal que acepten ustedes el trueque, porque sabemos que los españoles por ejemplo, supieron ir creando en la clandestinidad grupillos que educaron a las personas en eso que ya era una realidad fuera de los límites del control franquista "la democracia", sí... Esa misma que ahora parece que se les ha olvidado. Hacen un juicio contra Camps, y parece como si la intención es que el pueblo crea que de verdad hay justicia no ciega. Y es que son sabedores de que la gente ya no se chupa el pulgar, por lo que ver a Camps hacer como si el juicio fuese una estrategia política en lugar de un chanchullo sin sentido montado por él gracias a que quiere llevar trajes ajustados, verlo, da una sensación de que "aquí hay bulo". Y eso es lo que pasa cuando se trata a la gente como si no fueran ellos los que pagan con el sudor todos esos privilegios que tienen los cuatro gatos de arriba metidos a dedo en política. Si te empeñas en vender la democracia como pescado podrido, corres el riesgo de que el pueblo no te compre tu mierda, y decida exigir una ¡REAL YA!. Tomaduras de pelo pa´ otro lado joder.
Bien, dicho lo cual, y ya que la pelota está en su campo, les pediré que estudien bien nuestra oferta. Les damos lo que están buscando con subidas del IRPF, con la venidera subida del IVA, con los recortes a las comunidades autónomas, con cambios de gobiernos y con lo de la "justicia es para todos" monárquico, y hacen ustedes la buena vida que les gusta tanto llevar mientras ven en la tele a la Duquesa de Alba donando un poco de su colosal fortuna en apadrinar a un niño en África (cuando no le da por bailar sevillanas sobre unos pies con astritis...). Y ustedes nos dan esa bendita crisis que no nos podrá sorprender para nada ya que la inmensa mayoría vivimos con menos de 2 euros al día gracias a ese dictador que seguramente, y con toda seguridad, morirá tumbado en una clínica lujosa dentro del corazón de un país del I mundo, un país democrático y un país súper desarrollado gracias a sus sufridos pueblos.
¡Manda huevos con tanta hipocresía!
Nsé, de vuelta a casa... !Junto a los guaraníes!. Malabo puede esperar.
